FAMILIAS INVASORAS

Cuando hay una familia invasora, seguramente también hay un hijo o hija que no ponen límites; no se da uno sin el otro. Lo curioso es que este es un fenómeno en crecimiento, la razón es que para poder frenar a la familia, hay que poder cortar con ella.
La Biblia dice: Dejarás padre y madre para formar tu familia, el problema es que esto último no parece tan fácil, sobre todo en las familias acomodadas donde los padres no quieren perder vigencia y los hijos tratan de mantener los privilegios. Si a esto le sumamos la experiencia social de que la pareja no es para toda la vida, tenemos las condiciones suficientes para que los hijos profesen una fidelidad vertical mayor que horizontal.
¿Qué quiere decir esto? Que los hijos saben que seguirán siendo hijos de por vida y también saben que los bienes de los padres tarde o temprano quedará en sus manos. Sin embargo no están tan seguros de que ese otro, que hoy es su pareja, el día de mañana no se lleve la mitad de los bienes.
Esta situación, que probablemente suene fría y calculada, es uno de los motivos por los cuales todos quieren protegerse y los que tienen dinero más aún.
Comprar la propiedad conyugal antes del matrimonio es una forma de proteger el bien ante futuras separaciones. Claro que esto desestabiliza la pareja. No están en iguales condiciones en el hogar, uno es más dueño, por lo general el que hay recibido ayuda familiar.
Esta ayuda no es gratuita, da derechos y de alguna manera se termina cobrando. No necesariamente de forma consciente y mucho menos con malas intenciones pero se hace. Simplemente podemos afirmar sin temor a equivocarnos que los obsequios generan compromisos.
No necesariamente todas las familias que regalan la vivienda a sus hijos son invasoras, tampoco todos los invasores han regalado algo previamente, pero podría asegurar que este mecanismo de desestabilización abre la puerta a la invasión.
Por cierto que se necesita algo más que estas condiciones socio económicas, también es importante que haya una estructura psicológica invasiva por parte de la familia y un terreno fértil por parte del hijo.
La estructura invasiva se da principalmente en familias que han hecho de sus hijos el centro de sus vidas. Puede ser tanto por parte del padre o de la madre. Uno de ellos o ambos proyectaron en sus hijos todas sus expectativas. Ellos son los continuadores, los que compensarán por los sacrificios hechos y las frustraciones pasadas, también son los que dan sentido. Si el o los hijos representan esto, es difícil hacerse a un lado.
Para poder aceptar este corte hay que comenzar por admitir que los hijos no son propiedad de los padres sino de la vida, y los que están en mejores condiciones de hacerlo son aquellos que tienen su propia vida. En cambio si el hijo es el proyecto reparatorio de la vida del padre, o su futuro, es difícil que el padre resigne así porque sí perder el control.
Decía que además de padres involucrados en exceso tiene que haber un hijo que no ponga límites. Por lo general hay uno a quien más le cuesta. Es el que quedó atrapado dentro del sistema familiar. Las razones pueden ser tanto de la familia, que eligió a este hijo como el preferido, o por el lado del hijo que no se atreve a decepcionar o se siente tentado por los beneficios y la comodidad que esto significa.
Tal como lo planteé al inicio del artículo el factor económico puede ser uno de los factores por el que los hijos quedan atrapados, pero también podría ser el tiempo o la dedicación que estos padres dediquen.
Hay muchas madres que prestan ayuda de tiempo, cuidado de los nietos y esto les da cierto poder. ¿Cómo decir hasta aquí podés intervenir pero esto otro pertenece a nuestra intimidad cuando esa madre se ocupa tanto de la casa como de los nietos?
Dicen que la necesidad hace vulnerables, y esta nueva familia puede serlo en tanto dependen de sus propios padres para funcionar.
No se puede negar que la línea entre ayuda e invasión a veces es muy delgada. No se puede pretender que una abuela haga las funciones de madre pero se comporte como una mucama que solo recibe órdenes.
Una abuela a tiempo completo termina por confundirse, no solo ella sino toda la familia. Los chicos sienten más afinidad con la abuela que con la propia madre, y los padres de los chicos están ajenos a la cotidianidad de sus hijos. Mucho más ajenos que si se tratara de una empleada, porque cuando la madre delega en la abuela descansa y se desentiende.
Decir si esta abuela es invasora o está ocupando un lugar que quedó vacante es muy difícil de determinar. Siempre es un sistema que se sostiene de a dos.
Aquí no estamos hablando de culpables sino de personas involucradas en un sistema que no tiene límites claros. Este sistema sin límites es el de la pareja o familia más joven.
Veremos cuál es la repercusión que tiene este infiltrado en el sistema.
Pareja o familia invadida
Por lo general esta familia entra en colisión, en lugar de haber un sistema compacto está dividido. Uno de los miembros está aliado a sus progenitores y el otro se siente excluido.
Mapa familiar
Un mapa normal sería : A-B ¨(A y B son los miembros de la pareja)

En los casos de familias invasivas (F) los posibles mapas son
F+A —-B
A—-B+F

Como vemos en el esquema hay uno que queda fuera, ese para equilibrar el sistema puede unirse a una pareja extramatrimonial, a un trabajo, o un proyecto individual.
Muchas veces es imposible determinar cómo o dónde comienza este problema porque estos sistemas son siempre circulares, como el huevo y la gallina. El hombre tiene un amante, un trabajo demandante, un proyecto individual y la mujer queda atrapada con su familia, o a la inversa. Lo cierto es que ambas situaciones se dan simultáneamente. Los sistemas siempre están equilibrados, cuando no lo están no se conforman hasta que se equilibran.
Cuando algo cambia, entonces quien queda solo denuncia la situación reclamando el corte con la familia de origen, el límite.
Lo cierto es que en este conflicto los que se enfrentan son los conyugues y no cejará hasta que se restablezca el equilibro, ya sea agregando un factor para quien se siente solo, o cortando con la familia.
Trabajo para reflexionar.
Al que no puede cortar
¿Qué lugar ocupa en su familia de origen? (5 palabras con los que ellos lo definirían)
¿Qué dirían si usted se animara a poner límites? (5 razones que ellos dirían)
¿Qué razón o calificativo le sería más doloroso?
¿Qué lugar ocupa en su pareja actual? (Defínalo con 3 palabras)
¿Qué lugar ocupa su pareja? (Defínalo con 3 palabras)
¿Qué cambiaría si usted pusiera límites?