Skip to content

5 abril, 2010

VIVIR EN UN COUNTRY

El mito de la seguridad en los countries ha sido vulnerado y eso, no solo cambia conductas, sino que hace tambalear la esperanza de seguridad que los habitantes del lugar habían conseguido fabricar a costa de encerrarse en una burbuja. Por cierto que las consecuencias son más profundas que las que uno podría pensar. En primer lugar hay que  pensar que los que optaron por esa solución en lugar de hacer frente o desarrollar recursos ante los peligros de un mundo cada día más violento, optaron por aislarse entre semejantes descansando justamente en la creencia que aquellos del mismo nivel social participarían de las mismas reglas, y los mismo códigos. Cosa que por cierto no es cierta como luego veremos. Y cuando esta realidad se les hace añicos, cuando el lugar que se vendió como inexpugnable rompe la contención entonces aparece el miedo, y lso síntomas de ansiedad.
Esta se genera ante la sensación de incertidumbre y  está en relación inversa entre el peligro y los recursos. Cuando mayores sean los primeros y menor las herramientas para enfrentarlos, más posibilidades  de desarrollar síntomas.
Aquellos que eligen los countries son personas que depositaron su seguridad en la distancia y barreras que los aleja de la realidad. Cuando  ésta irrumpe con violencia, los habitantes que siempre han demonizado los peligros, ahora se les hace realidad. Y si tenemos en cuenta que el pánico sobreviene cuando la amenaza es muy grande o cuando los recursos propios son ínfimos comprobamos que en estos casos se dan las dos cosas. Entonces no nos extraña que estas personas sean candidatos a patologías de ansiedad e incertidumbre. No solo pánico, sino trastorno de ansiedad generalizada (preocuparse pro todo, vivir amenazado) , o crisis de angustias.
Pero veamos qué pasa con los chicos criados en un ambiente de este tipo.
Muchos han nacido y crecido entre los límites de un mundo homogéneo, al menos por fuera , donde los padres distendidos por la falsa creencia de seguridad muchas veces les apartan la mirada mucho más que lo que los vigilarían de vivir en la ciudad.
Son chicos que pueden llegar a  estar hasta altas horas en las callejuelas del barrio, estar en casas vecinas que a veces no se conocen bien, pero se supone participan de los mismos códigos y moral pro haber elegido el mismo lugar . Pero estos chicos son traviesos , curiosos, tienen al alcance elementos que pueden llegar a ser peligrosos si no se controlan, y sobretodo oportunidad  para hacer travesuras y probar experiencias nuevas .
Cnicos que no han visto pobreza ni necesidades. Todo lo que ven del mundo exterior es a través de la Tv donde  delincuencia y porbresa van de la mano. Estos chicos no han tenido oportunidad de desarrollar sentimientos de compasión (sentir con el otro, es diferente a lástima) .
Los chicos crecidos en countries pro lo general tienen una mirada sesgada de la realidad. Les enseñaron que dentro de los límites están seguros porque allí la diferencia está cancelada , por fuera de esas barreras puede pasar cualquier cosa.
Las únicas personas que cabalgan entre esas dos realidades, es el personal de seguridad, el de servicio y los proveedores.  Personas  sobre la que en muchos casos descansa el cuidado, o la protección, pero que dadas las circunstancias no pueden ejercer su rol, porque al mismo tiempo están sospechados.
En ausencia de los padres, ellos deberían poner los límites, como siempre lo hicieron las nanas. Pero ¿hasta qué punto pueden hacerlo si la desconfianza está creciendo: “ella es buena, pero uno no sabe qué pasa con la familia… hay cada uno. Hoy en día no se puede confiar en nadie” dicen aquellos que luego dejan durante horas a sus niños al cuidado de mucamas porque como viven lejos, y están seguros, no tienen problema en llegar tarde a la noche.
Como dijimos antes, en general estos chicos están más tiempo solos , y menos vigilados que cualquier chico de ciudad.
La excusa de los padres es la distancia y que el niño la pasa bien, está entretenido, jugando en un lugar seguro.
¿Seguro de qué? De ladrones, de raptos. ¿y qué ocurre con las reglas, los códigos , o la ética?
El vecino por el solo hecho de serlo, por haber  elegido el mismo barrio piensa y actúa igual que nosotros. ¿los vigila cuando está en la computadora? ¿el padre está seguro que su hijo está jugando a jueguitos electrónicos propios de la edad.?  ¿Qué mira en la tele? ¿Qué ve en esa casa?
Por lo general los padres parten de la falsa creencia de que hay dos bandos, los iguales, y los diferentes. EN estos últimos están depositados todos los temores. No se cuidan de los semejantes (por lo general del mismo color de piel y poder adquisitivo) y demonizan a los diferentes.
Esta creencia binaria (dos polos) es rígida y estrecha, y solo puede dar origen a personas rígidas. La juventud por lo general lo es porque tienen poca experiencia y al salir hacen generalizaciones y polarizan. No nos olvidemos que es el momento de los fanatismos. Lo que sí es posible es que cambien de lugar de un día para otro, y así como hoy están de un lado, rápidamente pueden cruzar la vereda y defender con la misma convicción el lado contrario. Pero de elásticos no tienen nada, y mucho menos los que están educados en una realidad tan reducida.
Hay muchos casos de vandalismo en los adolescentes de los country, esto no tiene que ver tanto con el lugar sino con esa falta de mirada a la que antes me refería. Ocurre por lo general en chicos  aburridos con más opciones que límites. Esta falta de límites tiene que ver con la falta de presencia paterna, con la impunidad que muchas veces tienen los progenitores por estar cercanos a lugares de poder, y porque aquellos en los que delegaron el cuidado están al mismo tiempo desprestigiados.

Compartí tus pensamientos, dejá un comentario.

(required)
(required)

Nota: Está permitido el HTML. Tu dirección de email nunca será publicada a terceros.

Suscribirse a comentarios

*