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1 agosto, 2008

UNA LEYENDA CHINA

Hace mucho tiempo una joven llamada Lili se casó y se fue a vivir con el 
marido y su suegra.                          
Después de algunos días, no se entendía con ella.  Sus personalidades eran 
muy diferentes y Lili fue irritándose con 
los hábitos de su suegra que frecuentemente la criticaba. 

Los meses pasaron, Lili y su suegra cada vez discutían y peleaban más. 

De acuerdo con una antigua tradición china, la nuera tiene que cuidar a la 
suegra y obedecerla en todo. Lili no       
soportando más vivir con la suegra, decidió tomar una decisión y visitar a 
un amigo de su padre.                      
Después de oírla, el tomó un paquete de hierbas y le dijo: ‘No deberás 
usarlas de una sola vez para liberarte de tu   
suegra, porque ello causaría sospechas. Deberás darle varias hierbas que 
irán lentamente envenenando a tu suegra.     
Cada dos días pondrás un poco de estas hierbas en su comida. Ahora, para 
tener certeza de que cuando ella muera       
nadie sospechará de ti, deberás tener mucho cuidado y actuar de manera muy 
amigable. No discutas, ayúdala a resolver 
sus problemas. 

Recuerda tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones’. 

Lili respondió: ‘Sí, Sr. Huang, haré todo lo que el señor me pida’. 

Lili quedó muy contenta, agradeció al Sr. Huang, y volvió muy apurada para 
comenzar el proyecto de asesinar a su      
suegra. 

Pasaron las semanas y cada dos días, Lili servía una comida especialmente 
tratada a su suegra.                        
Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar 
sospechas, y así controló su temperamento,    
obedecía a la suegra y la trataba como si fuese su propia madre. 

Después de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada. Lili 
había controlado su temperamento y casi     
nunca la aborrecía. En esos meses, no había tenido ni una discusión con su 
suegra, que ahora parecía mucho más        
amable y más fácil de lidiar con ella. 

Las actitudes de la suegra también cambiaron y ambas pasaron a tratarse 
como madre e hija.                            
Un día Lili fue nuevamente en procura del Sr. Huang, para pedirle ayuda y 
le dijo: ‘Querido Sr. Huang, por favor      
ayúdeme a evitar que el veneno mate a mi suegra. Ella se ha transformado en 
una mujer agradable y la amo como si      
fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di’. 

El Sr. Huang sonrió y señaló con la cabeza: ‘Lili no tienes por qué 
preocuparte.                                      
Tú suegra no ha cambiado, la que cambió fuiste tú. Las hierbas que le di, 
eran vitaminas para mejorar su salud. El    
veneno estaba en tu mente, en tu actitud, pero fue echado fuera y 
sustituido por el amor que pasaste a darle a        
ella’. 

La mayor parte de las veces recibiremos de las otras personas lo que les 
damos y por eso ten cuidado y acuérdate      
siempre: 

‘El plantar es opcional, pero la cosecha es obligatoria, ten cuidado con lo 
que plantas

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