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10 junio, 2013

Los chicos y el manejo del dinero

Por Karina Bianco.
mujercountry.biz

¿Cómo debemos explicarles a nuestros hijos el valor de las cosas? ¿Qué herramientas le podemos dar para que se conviertan en buenos administradores? Mujer Country conversó con la psiquiatra Graciela Moreschi sobre cómo enseñarles a manejar su economía.

“¿Mamá me das plata para comprarme un smartphone?”, “A mis amigos los padres le dan una mensualidad”, “¿Por qué no nos vamos de vacaciones de invierno?”. Los chicos preguntan y exigen. Viven inmersos en una sociedad que los incentiva a consumir de manera permanente. Porque sienten culpa o por querer darles lo mejor, los adultos no dicen NO a estas demandas. Para la médica psiquiátrica Graciela Moreschi, es necesario que los chicos comiencen a entender el valor del dinero desde pequeños.

“Darles cinco pesos para ir al kiosco, por ejemplo, los concientiza en el manejo de la plata. Hay que darles la cantidad que uno considere que puedan gastar, que pregunten los precios y que compren solamente aquello para lo que les alcance. El adulto no debe completar para que compre lo que desea; es necesario que se acostumbre a disfrutar lo que puede “, explica y agrega: “hay que ponerles objetivos que funcionen como zanahorias. Si uno les da todo lo que piden lo más probable es que estemos criando a un niño que se harta de todo”.

De tal palo…

¿Qué sucede cuando el adulto es un mal administrador? ¿Puede darles herramientas a sus hijos para que no lo sean? Los especialistas dicen que los hijos aprenden lo que ven. Sobre este punto, Moreschi aclara que así “como los adultos aprendieron a administrar sus ingresos a partir de lo que le transmitieron o mostraron sus padres, sus hijos observan y copian el modelo que viven en la casa. Una buena fórmula es explicarles los cuatro usos del dinero: gastar, ahorrar, dar e invertir. Esto les ayudará para aprender otros valores tales como la caridad y la necesidad de prepararse para el futuro”. La especialista hace hincapié en la importancia de no satisfacer los deseos de los más pequeños y que ellos mismos tengan su propio ahorro en una alcancía.

“Los chicos deben guardar el dinero con el fin de una compra de algo posible. A medida que el niño sea más grande, más tiempo puede durar esa mediatización. Si es pequeño, está bueno que guarde el sobrante durante una semana y luego sepa qué cosa pudo conseguir con lo guardado. El niño aprende que, si quiere algo, debe renunciar a otra cosa para conseguirlo. El tema es que debería poder lograrlo. Si es muy inalcanzable lo que desea comprar, el ahorro no tendrá sentido”, concluye la médica.

El control del dinero

De acuerdo a una encuesta hecha en 2011 por el Programa de Opinión Pública de la Universidad Abierta Interameri-cana en la ciudad de Buenos Aires, el 10,7% de los padres le da dinero una vez por semana a sus hijos de entre 7 y 12 años, y el 15% a los de entre 13 y 18 años. En tanto, el 15% de los adolescentes reciben una mensualidad. “La clave es que los adultos puedan fomentar la cultura del ahorro en pos de lograr algunos objetivos. Ayudar a los chicos a establecer sus propias metas para que aprendan a administrar su dinero con un objetivo específico. Por ejemplo, ahorrar para comprar una computadora o una play. A medida que se van haciendo adultos, se pueden establecer metas a más largo plazo: ahorrar para realizar un viaje cuando termine el colegio. Algunos padres deciden darles a sus hijos una mensualidad.

Si nuestro hijo recibe una suma fija por mes, es necesario establecer muy claramente qué cosas incluye ese pago. Si es sólo para comprar golosinas en el kiosco o también incluye otro tipo de gastos. La suma de la mensualidad no tiene que ser tan abultada como para que lo derroche, ni tan poco como para que no pueda armar una meta cercana. Si para los cumpleaños recibió dinero de regalo, lo más aconsejable es que lo guarde en una alcancía para llegar a algún objetivo que los padres ayuden a alcanzar”, dice Moreschi y ejemplifica: “Podés aconsejarles que ahorren el 10% de lo que ganan, que donen otro 10%, que destinen un 10% a modo de inversión, y el resto que lo utilicen para gastar. Es muy importante que vean adónde va su dinero. Es por ello que pueden preparar juntos cuatro alcancías (tarros, cajitas, o lo que se les ocurra), y destinar cada una de ellas a las distintas categorías nombradas con anterioridad. Así podrán apreciar cómo pueden ir distribuyendo sus ingresos, y les va a resultar más fácil de comprender, ya que podrán verlo cuando lo deseen. Asimismo, pueden armar una planilla casera e ir anotando cuánto van acumulando. Esto los estimulará para que aprendan a llevar un control sobre sus pertenencias”.

Reconocer al otro

Así como los niños necesitan ser guiados por un maestro o profesor en el ámbito académico, también deben ser guiados en los valores de una sociedad civil (respetar a los demás, su propiedad y sus opiniones, asumir responsabilidad por las decisiones que uno toma y ejercer la solidaridad con el prójimo). Cuando se le consulta sobre este punto, la doctora Moreschi advierte que “los chicos adquieren la conciencia social a través de su propia falta. Un niño debe aprender que no necesita tenerlo todo para ser feliz, que es mejor ser capaz de disfrutar de lo que tiene. El niño que tiene de todo, lo único que da es lo que le sobra. Tiene que saber lo que significa el esfuerzo y hay que ayudarlo a comprender la necesidad de los otros. Para ello es necesario incentivarle el sentimiento de ayuda; no solo que regale lo que le sobra sino que además tome conciencia de lo que es dar su tiempo”.

Tené en cuenta que…

* No debés satisfacer nunca por completo los deseos de un niño, sino acercarlo a la satisfacción que logrará con su esfuerzo.
* No debés completar lo que le falta para alcanzar lo que desea.
* Conviene darle pequeñas sumas semanales o mensuales, que él pueda manejar.
* Si pierde algo, no debés reponérselo.
* Si rompe alguna prenda o juguete, tratá de no comprarle otra enseguida. Debe aprender a manejarse con la falta.

Cómo ayudar a tu hijo a desarrollar valores morales.

*Si persistís en terminar una tarea difícil, tu hijo estará más inclinado a finalizar su tarea y sus deberes.
*Si la cajera del supermercado o el taxista le cobra de menos y vos le devolvés el dinero, tu hijo verá cómo funciona la honestidad.
* Demostrale a tus hijos que a veces no se puede todo, que hay que elegir. Por ejemplo: ¿Compramos el auto o nos vamos de vacaciones?
*Si aceptás los fracasos y seguís adelante, es más probable que tu hijo aprenda a sobrevivir a los traspiés de la vida.
* Si le transmitís que puede reírse de sus propios errores, tu hijo aceptará más sus imperfecciones.
* Si te ofrecés como voluntario o hacés trabajos solidarios, será más probable que tu hijo sea más sensible a las necesidades del otro.

 

 

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