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4 abril, 2009

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LA IMPORTANCIA DE LOS ABUELOS

Ver you tube http://www.youtube.com/watch?v=UxqQ_8o6bfw&feature=plcp

Un estudio en España dice que El 65,8% de las mujeres de la Tercera Edad desempeñan el papel de madre en su relación con los nietos y al 34,4 de los abuelos los atienden como si fueran sus hijos, según recoge un estudio del Centro Interdisciplinario de Investigación Feministas e de Estudios de Xénero de la Universidad de Santiago (USC). El trabajo, dirigido por la docente de la USC Rita Radl, destaca que los dos géneros coinciden a la hora de realizar determinadas tareas como contar cuentos, llevar a los nietos al parque y dar dinero. La investigación también indica que los abuelos se encargan más a menudo de las actividades lúdicas de los nietos y de funciones como construir o reparar juguetes, mientras que, en la mayor parte de los casos, las abuelas son responsables de su alimentación, su vestimenta e higiene.
Nosotros no tenemos estadísticas al respecto, pero sabemos que son muchas las abuelas que corroboran estas estadísticas.
Diversos son los significados del papel social de abuela y la expectativa de su participación en la familia, siendo la mayoría de ellos relacionados con tres tareas fundamentales: apoyar a los hijos mayores, cuidar a los nietos y colaborar en la crianza.
Se presentan diferencias en cuanto a la relación de parentesco y cercanía que tienen las abuelas con la familia y con los nietos, siendo el cuidado una de las principales tareas desempeñadas por las abuelas. Además, la edad de la abuela es valorizada, dado que se espera que entre más joven sea ésta, más funciones de cuidado y apoyo económico e instrumental puede ofrecer a la generación siguiente.
Desde la gerontológía, la satisfacción en el desempeño del papel está relacionada con el modelo que se toma de referencia y la capacidad de “los abuelos” de adaptarse a las exigencias que se le plantean, tales como la aceptación del rol de padres de sus hijos y los nuevos patrones de crianza .
Respecto al significado del papel de abuelas, éste dependerá por parte de la persona de su experiencia personal, y por parte del entorno de  las necesidades y circunstancias por las que atraviesa la familia. Por lo general las tres tareas fundamentales: apoyar
a los hijos mayores, cuidar a los nietos y colaborar en la crianza.
En algunos casos el papel en la educación de los nietos es fundamental. Claro que también sobrevienen los choques generacionales , en especial cuando los padres, debido a su situación económica no dependen tanto de la ayuda de la abuela/o , entonces aparecen roces respecto al patrón de crianza, y  límites de participación.:
Así como algunos dirán “A las abuelas hay que tenerlas cortitas porque  si se les da mucha confianza, piensan que pueden mandar en la casa” o “No me quedaba más remedio que dejarle los chiquitos a mi suegra, ella creía que es una excelente abuela, pero yo pienso que lo malcriaba y los problemas que hoy tengo con el niño es por eso” Para otros en cambio : “Ocupa  un papel muy importante en
la casa, si no contara con ella  yo no podría trabajar ni hacer las cosas que hago””; “ Siempre está ahí cuando uno la necesita”;
Otra función  no menos importante, es la de ente de apoyo económico o de trabajo hogareño, de gran valor para la familia. Es así como se presentan alianzas o coaliciones entre abuelas de nietos descendientes de sus hijas, principalmente.
Por otro lado, las mujeres que asumieron su papel como abuelas y disfrutan de serlo, experimentan sensaciones interesantes de analizar, tales como ternura, amor, confianza, seguridad, cuidado, y juego. Entre las cosas que destacan estas abuelas es la posibilidad de revivir la experiencia de crianza, pero sin la responsabilidad directa de ejercer el rol de padres.

La abuela como responsable en la formación de hábitos:
En el caso específico de la alimentación es a veces la consejera de la familia, aunque las costumbres han cambiado y hoy son muchas mujeres las que apelan a congelados, ellas enseñan la forma de preparar y administrar los alimentos a los más pequeños. También son consultadas cuando es necesario algún remedio casero.
La tarea de asesoramiento es más intensa cuando sus hijos mayores tienen niños menores de un año de edad o están en etapa preescolar, así como también cuando se presenta la necesidad de brindar mayores cuidados al familiar por motivo de una enfermedad.
En este sentido, se identificaron dos situaciones, una donde la abuela se convierte en un modelo a imitar debido a que se asume que las experiencias fueron exitosas y se traducirán en beneficio para los nietos, y otra especialmente en aquellas hijas o nueras con cierto
grado de escolaridad, donde la abuela es más bien una persona con ideas extrañas, que encarna mitos que no se desean repetir.
En la primera de las situaciones, el rol de las abuelas es bien aceptado y se crea una red de apoyo con elementos afectivos muy importantes.
También puede ocurrir que os consejos de la abuela son relegados o ignorados por considerarse incluso contraproducentes para el bienestar del nieto, o porque consideran que sus conceptos sobre la comida, o la salud  pertenecen a otra época
Existen diferencias en cuanto a la concepción del papel de abuela según la etapa del ciclo de vida en la cual se encuentra la misma.

En el plano de relación entre las abuelas y los nietos, pueden llegar a tener una relación muy cercana con sus nietos, son consentidoras de los caprichos de los niños, en una mezcla de complicidad, aventura,
diversión e intercambio de afecto.
La llegada de los nietos y la adopción del rol de abuelazgo otorgan a la persona adulta, en cierta forma, un “estatus” diferente. Para muchos de los adultos de mediana edad, el llegar a ser abuelos es un signo de alarma de que están envejeciendo; mientras que para otros es  una oportunidad de revivir viejos papeles sociales y disfrutar de la crianza de un ser muy querido, pero sin la obligación de ser sus padres..
Desde el plano de autoestima, la demanda de dar sin compensarse con la de recibir, puede llevar a la persona mayor a sentirse útil pero a la vez explotada. De la misma forma, las relaciones afectivas deben desarrollarse en un ambiente de reciprocidad, respeto, tolerancia y disfrute del intercambio de afecto y amor.
El cuidado como una de las principales tareas del papel de abuela, no debe significar una sobre carga de trabajo que en lugar de  proporcionarle satisfacción, se convierta en una fuente
de agotamiento.. Es importante reconocer el tipo de familia a la cual pertenece la abuela, y cuáles son las expectativas que ella misma y los demás miembros de la familia tienen respecto a su papel.
DESDE LOS NIETOS:
Por otro lado está comprobado que los niños que tienen cerca de sus abuelos, como abuelos, no cumpliendo el rol de padres, crecen con mayor seguridad interna. No por nada está el dicho “parece que no tiene abuela” refiriéndose a alguien que tiene necesidad de alardear sobre sí mismo. También se ha visto que estos niños tienen mejor desarrolladas las funciones lúdicas, y las interpersonales. Los abuelos suelen cumplir la función de aliado que el niño necesita en momentos de crisis, o para paliar sus temores e incertidumbres.  
Cuando el padre o la madre no son efectivos -ni eficaces, ni eficientes-, agregado del autor de este espacio-, los abuelos entran en acción. Llenan vacíos importantes que el niño no tendrá que cubrir con síntomas o enfermedades. La presencia de los abuelos, refuerza el modelaje masculino o femenino que el niño necesita en su proceso de arraigo e identificación. Aunque pudieran, en determinados momentos, no estar de acuerdo con la manera cómo su hija o hija están educando a sus propios hijos.

Podemos concluir que el vínculo es beneficioso ambos componentes de la relación,  ya que la corriente positiva de afecto y compañía que se da entre ellos mejora la calidad de vida de abuelos y nietos

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