Skip to content

1 abril, 2005

13

CONFLICTOS POR LOS HIJOS

CONFLICTOS POR LOS HIJOS
Los hijos son uno de los principales motivos de conflictos de la pareja. Hay que tener en cuenta que los padres provienen de hogares distintos, con valores y costumbres también distintas, por lo que a menudo los puntos de vistas respecto a sus hijos varían, sobretodo cuando son pequeños, y no se han acordado las bases de la educación.

Ejemplo
•  Yo quiero que mi hija vaya a la misma escuela que fui yo y que tenga formación espiritual. Me parece importante no dejar afuera ese aspecto.
•  En este punto no hago concesiones. Para mí es importante que la escuela sea laica, y si ella pretende darle formación religiosa, que lo haga de manera independiente. Hasta ahora traté de no interferir en ninguna de las decisiones que ella tomó en materia de educación, pero este punto es muy importante para mí.

Debido a la historia personal de cada uno, el tema con la religión era importante y opuesto para ambos. Por lo que era el primer enfrentamiento serio que se presentaba en su vida de pareja. Si embargo como no había otras situaciones asociadas, bastaba con que aprendieran a negociar para solucionar el conflicto.

Pero muchas veces estos desacuerdos esconden conflictivas más profundas. Es que, durante el crecimiento, se atraviesan por situaciones complejas que ponen a prueba a todos los integrantes de la familia.

Cuando los hijos llegan a la adolescencia hay una re actualización de la situación edípica, pero esta vez como un conflicto de poder. El hijo disputará al progenitor del mismo sexo, su lugar de poder. Y si las cosas funcionan bien, deberá perder la competencia (el progenitor mantiene su lugar dentro del ámbito familiar ) y de esa forma el hijo es catapultado hacia el afuera, donde tratará de crear su propio espacio. Si esto no sucediera, hay tragedia, tal como nos advierte el mito. (VER EDIPO, en Mujeres que Excluyen al marido). Porque cuando el hijo detenta demasiado poder dentro del ámbito familiar, queda atrapado en el hogar y pierde su oportunidad de hacerse un lugar en el mundo.

Ejemplo
•  Ella me contesta de esa forma, porque él la sostiene, de otra manera no se atrevería a decir las cosa que dice.

•  Jamás dije nada.

•  ¿Te creés que ella es tonta? El que calla otorga. Jamás saliste a defenderme.

En tanto esta hija ganaba la conflictiva hogareña, no avanzaba en los lugares donde debía hacer su propio espacio. Salía poco ( a raíz de las peleas estaba habitualmente castigada), y debido a su escasa vida social, aún no había comenzado a noviar, tal como hubiera correspondido por su edad.

Estos ejemplos son más comunes de lo que parece, porque se ponen en juego sentimientos muy profundos de cada uno de los integrantes del triángulo. Los griegos, expertos en el alma humana sabían muy bien de esto, por eso han hecho mitos desde cada una de estas perspectivas, la del padre (Urano, Saturno- Rea) y la del hijo (Edipo) .

Urano creador del Universo fue derrocado por su hijo Saturno quien, por temor a sufrir igual destino que su padre, devoró a sus hijos hasta que, Rea, su mujer decidió intervenir. Fue entonces que ella lo engañó, dándole una piedra en lugar del recién nacido Júpiter y de esta forma lo puso a salvo. El niño al crecer se unió a los Titanes y derrocó a su padre.

Si tomamos literalmente la historia, quizás nos horroricemos por esa lucha brutal y encarnizada que lleva a enfrentar figuras que deberían amarse. Pero como ya expliqué anteriormente , los mitos hablan de procesos internos, y lo que esto representa es, nada más y nada menos que el conflicto interno por el que pasa el padre, (Saturno) que se resiste a ser desplazado por el hijo. Luchará hasta el final, tratará de implementar todos los recursos con tal de no perder el lugar. La vida nos llena de ejemplos de padres que fagocitan amorosamente a sus hijos con tal de no perder vigencia

Ejemplo
•  Yo creo que él con su sobreprotección lo está anulando.

•  No es así.¿qué más quiero yo en el mundo que mi hijo madure? Pero para que uno se arriesgue a soltarlo él debería dar muestras de una solvencia que aún no tiene.

Pero no hay alternativa. Es imposible eternizarse en un lugar, sin atentar contra la vida misma. El hijo deberá atreverse a desplazar al padre, que en términos míticos es lo mismo que matarlo, para ocupar socialmente el lugar de adulto responsable y autónomo. Esta dinámica es parecida a la edípica pero a su vez diferente. Decíamos que en el Edipo el hijo debería perder para ganar. Perdía en el ámbito familiar, para ganar un espacio afuera. Ahora estamos hablando de cómo ese hijo, salido del ámbito familiar, deberá matar al padre interno (admitir que pude arreglárselas solo, renunciar a su protección, declararlo prescindible) para poder erigirse como adulto autónomo. Este proceso no es nada fácil para ninguno de los implicados, ya que se juegan sentimientos de dolor, culpa y temor. Porque más allá de las declaraciones conscientes de los padres ” yo quiero que mi hijo crezca,” “Ojalá que me supere” que por cierto están dichos desde la más absoluta sinceridad, está la resistencia a dejar el lugar. Y es lógico que así sea, porque cada uno será fiel a sí mismo. El padre tratando de no perder vigencia, y el hijo para acceder a la adultez.

Si a esta dramática por demás difícil le agregamos los resentimientos que pueda haber dentro de la pareja o las dificultades en algunas de las capacidades que permiten llevar adelante la relación, entonces comprendemos lo difícil que pueden llegar a ser los vínculos familiares.

Cuando hay diferentes puntos de vista

•  Yo fui criada muy diferente que él. En casa éramos más libres. Por eso no coincido con los límites que le pone a nuestra hija.

•  Es cierto que venimos de familias diferentes. Creo que fue eso lo que nos atrajo, admito que en muchas cosas me encanta como es ella. Pero pienso que hay que ser un poco más estricto respecto a los límites. Después de todo a vos tampoco te dejaban veranear conmigo cuando éramos novios.

•  Era otra época.

•  No me digas que ahora todos los padres permiten eso, porque no es así. Además no me gustan los resultados de esta nueva manera de pensar.

Lo transcripto es parte de una sesión de pareja. Lo que sigue fue a continuación de lo anterior, respondiendo a la consigna de defender la postura tomada.

•  A mí me parece que es importante que se críe libre. Que no tenga tabúes de ninguna índole.

•  Para mí es importante que sepa que no puede tener todo ya. Que hay cosas que se van ganando con la madurez y las responsabilidades.

Les pedí que reviera cada uno hasta qué punto la decisión de ir o no a veranear con el novio atentaba contra eso que deseaban trasmitirle a su hija.

Al cabo de un rato la madre respondió que no necesariamente una cosa tenía que ver con la otra. El padre, en cambio insistió en que para él ese era un límite.

•  Creo que ir de veraneo con su novio es algo que va a poder hacer cuando sea más grande. Justamente cuando madure. Hoy es todavía una adolescente y no creo que esté en condiciones. Después de todo no sé cuánto le durará este novio. Una experiencia de este tipo no crreo que deba hacerse con una relación pasajera.

Discutieron sobre lo que significaba para cada uno el término tabú. Según el diccionario (prohibición religiosa utilizada en la Polinesia) y llegaron a la conclusión que el tabú era una prohibición con un contenido mágico o sin explicación, mientras que, lo que él trataba de poner era una regla.

Les sugerí que viesen con qué reglas y de qué modo se podían asegurar los valores de cada uno. Al fin decidieron que:

•  Su hija podía tener sexo con su novio, pero no en la casa de los padres.

•  No saldría de vacaciones con el novio porque el padre consideraba que aún no estaba madura para hacerlo. Se decidió explicitarle a la chica la disparidad de criterios, y dejarle asentado que la madre apoyaba a su marido no porque compartiera la idea, sino porque admitía su derecho a sentirse tranquilo y seguro.

Cuando los padres utilizan a sus hijos para sus revanchas

Cada vez que un hijo se rebela y desafía a uno de sus progenitores, nosotros, los terapeutas, decimos que seguramente está subido a los hombros del otro.

Sólo de esta manera un joven puede llegar a tener la fuerza suficiente como para ganarle a sus padres. No olvidemos que por más alto que sea físicamente, aún depende de sus padres tanto afectiva como económicamente .

Esta actitud de apoyo al menor, a menudo está disimulada o es solapada. Por eso, hay que investigar, cada vez que uno de los progenitores se mantiene al margen o toma una actitud neutra.

•  Siempre que le pongo un límite él me desautoriza.

•  Es que ella es tan exagerada con todo. Es maniática con la limpieza, a mí me tiene loco.

•  O sea que usted hace causa común con su hija.

•  No, pero la entiendo.

•  ¿Y usted qué hace cuando su esposa lo molesta con el orden?

•  Nada, la comprendo, es lo suyo y le gusta que está bien. Pero tampoco justifica que ese tema termine en una batalla campal.

•  No terminaría en batalla si vos me apoyases. Bastaría con que dijeras hacele caso a tu madre, mirá con qué poco me conformo.

•  ¿Y él qué dice?

•  Dejala después lo va a hacer. Todos los chicos son desprolijos, o cosas por el estilo.

•  Yo trato de calamar los ánimos. Mi actitud es contemporizar, pero parece que es peor.

•  Supongamos que no quiere contemporizar, supongamos que los reclamos de su mujer son para usted, y también supongamos que usted se da permiso para decir lo que realmente quiere, sin temor a que se enoje, o se la devuelva ¿Qué le diría?

Le costó decirlo. Tuve que insistir mucho hasta que al fin el dijo

•  Me tenés las pelotas llenas, estoy harto de vos y tus quejas.

Lo insté para que continuara. Tenía la sensación que todavía quedaba más por decir.

•  Lo único que hacés es dedicarte a la casa, y creés que es lo más importante del mundo. Los quehaceres domésticos no duran para toda la vida, si querrías trabajar en algo que quede, te hubieras dedicado a pintar un cuadro o hacer un edificio. Pero lo único que sabés hacer es limpiar, y eso no dura.

La esposa lo escuchaba atónita. Cuando terminó parecía aliviado. Luego cuando le vio la cara a ella dijo:

•  Lo siento no quise herirte.

•  Pero lo hiciste. ¿Así que pensás eso?¿Creés que lo que yo hago no sirve para nada?

•  No, no te confundas. Pienso que lo que hacés es perecedero. Puede ser lo más importante del mundo, pero no dura toda la vida. Como la comida. Es fundamental para vivir, pero es un trabajo que se acaba.

De todos modos la situación no terminó ahí. Ella quedó resentida y durante las próximas sesiones debimos trabajar como su enojo o dolor inhibía a su esposo de decirle lo que realmente pensaba. Entonces se valía de su hija para descargarse.

Otros pacientes:

•  Cada vez que yo le pongo límites a mi hijo, ella me desautoriza.

•  No es verdad. Él pretende que yo le grite como él. Y no puedo. No es mi estilo. Yo soy una mujer pacífica.

•  Nadie te pide que le grites. Ni siquiera te pido que le digas tu padre tiene razón. Me basta con que hagas cumplir los castigos que le impongo.

•  AH! Si, como si fuera muy fácil. Él pone castigos y las que debo hacérselos cumplir soy yo. A mí no me hace caso.

•  ¿A qué tipo de castigos se refieren?

•  Por ejemplo el otro día yo lo dejé sin salir, porque había traído un boletín espantoso. Y cuando llegó a la noche, resulta que el joven había salido como si tal cosa.

•  Como si tal cosa, no. Pero yo no puedo prohibírselo. No entiende que no me hace caso.

•  ¡No mientas! Lo apañás. ¿Quién sino le da guita a escondidas?

•  No se la di, me la sacó de la cartera.

•  ¿Y vos en lugar de decírmelo, lo tapaste?

•  Es que no quería que hicieras más despelote. Ya bastante problemas tenemos.

•  ¿Usted cree que él tiene razón, o lo siente un poco exagerado?

•  Si, razón tiene ( el cuerpo y los gestos dicen otra cosa)

•  No parece muy convencida.

•  Es que su manera no me gusta. Tiene un estilo que yo no apruebo. Parece una pavada, pero para mí es importante.

•  ¿Usted aprueba el qué, pero no el cómo?

•  Exactamente.

•  Eso es una tontería.

•  ¿Te das cuenta? Siempre descalificando a los demás. Lo único que vale es tu punto de vista. Te creés el dueño de la verdad.

•  ¿Y a usted eso le da bronca?

•  Si claro que me da bronca.

•  ¿Y se lo dice?

•  A veces, con él no se puede hablar.

•  Entonces se siente identificada con su hijo.

•  (Piensa) – Puede ser.

•  Por qué no intenta decirle las cosas en que no está de acuerdo

•  Él las sabe, pero no me da bolilla.

•  No te vengas a hacer la víctima ahora. Vos boicoteás todo lo que yo hago, por eso me enfurezco.

•  Y parece que su furia hace que ella solo pueda defenderse de manera indirecta.

La siguiente reunión de pareja trabajamos sobre cómo plantear los problemas.

Quedó claro que él era intimidante, y ella se refugiaba en el rol de víctima. Aparentemente en su infancia aprendió a defenderse de su madre de esa forma. Estuvimos trabajando durante seis meses, al cabo de los cuales la relación entre ellos cambió. Si bien continuaban sin acordar en muchos puntos. Al menos aprendieron a ser francos y directos. A partir de ahí el hijo dejó de ser problema.

13 Comentarios Dejá tu comentario
  1. Edgar
    Jul 7 2016

    Hola Dra mi pareja esta metida con cosas de la logica convergente de una tal Alejandra Casado q esta en internet y le dio vuelta la cabeza vive mirandola y eso no es nada ya le saco $6.000 con esas cosas .mi vida y la d mis hijos se complico no los atiende casi habla d un ser superior todo el tiempo no se q hacer gracias

    Responder
    • Desafortunadamente no puedes hacer nada para que ella deje esa corriente, es probable que cuanto más te opongas, ella más se acerque a ellos. Pero estás en todo tu derecho de plantearle que la quieres más presente y estás dispuesto a ver lo que ocurre entre ustedes de a dos. En caso que no responda tú verás si quieres o no continuar de esta forma. Sería un límite claro que demuestra tu interés en ella y en la pareja.

      Responder
  2. Patty
    Ago 26 2015

    Buen dia!
    tengo un caso que quisiera exponer, es de una amiga, ella para por una sitiacion de conflicto en su casa y lo mismo la ha llevado a que le de

    tiene hijos adolecentes los cuales están chiflados y acostumbrados a que todos les den, al momento en que algo sale mal, su esposo le hecha en cara todo, que por su culpa están asi los niños, que ellaes la culpable y se empiezan a hacer de palabras que los dañan.. el nunca acepta que el también tiene culpa alguna, porque se cree muy estricto, pero al final de cuentas no hace nada para corregirlos, ya que le hace promesas de castigo y no las cumplen… ella se esta acbando con esto, siempe vive estresada. que puede hacer para remediar esto.

    Responder
    • Patricia; No sirve de nada echarse o echarle la culpa a otro, lo importante es si pueden cambiar de actitud para poder hacer algo diferente de lo que están haciendo. Mientras la mirada esté en el otro no sirve. La pareja es el socio, el que está de su lado, no del otro. En septiembre saldrá un libro “¿Por qué estoy contigo? Sombras y mitos escondidos en los conflictos de pareja” Toca todos los temas, entre otros los hijos. Quizás los ayude.

      Responder
  3. maria
    Mar 26 2014

    Saludos Doctora,

    Mi esposo y yo sentimos que nuestro matrimonio esta siendo afectado por las diferencias que tenemos en cuanto a la crianza de nuestro hijo de 18 meses.

    Mi esposo fue criado por su abuela y después de los 7 años por su mama soltera, de una manera muy estricta, por temor a que se convirtiera en un niño mimado, malcriado y egoísta por ser hijo único.
    A mi me consintieron, me dieron mucho amor y por lo tanto suelo ser muy cariñosa con nuestro bebe.

    Los dos somos extremos opuestos, por ejemplo: si el bebe
    se despierta llorando mi esposo no me permite sacarlo de su cuna. Cuando se calme, o se ria con mi esposo accede a sacarlo. Si yo lo llego a sacar es motivo de casi un divorcio.

    En mi familia el apego a la madre no es un crimen como en mi casa. Quisiera escuchar su opinión porque, mi esposo tiende a ser muy estricto, para el los niños no pasan por etapas, no deben por ningún motivo tener rabietas ni frustrarse. Para el los niños deben ser sonrientes y sociables todo el tiempo.

    Agradeciendo de antemano su respuesta.

    Responder
    • María: suele suceder, cada uno es diferente y en la crianza se notan esas diferencias. Habrá que negociar. Nadie hará de juez diciendo que uno tiene razón. Lo importante es que se pongan de acuerdo en cualquiera de las posturas. Te recomiendo el libro “Si el otro cambiara· de editorial Urano. Es de mi autoría. EL tema del libro se adapta perfectamente a lo que te ocurre. el otro no cambia. Nosotros tenemos que trabajar lo que nos dispara la relación, en el caso de ustedes, deberían leer Rigidez, polarización, impotencia y seguramente ustedes encontrarán otras más.

      Responder
  4. Claudia
    Nov 5 2013

    Hola doctora…

    Gustaria que me aconsejara…

    Resulta que mi marido tiene un hijo de su primer matrimonio. El tiene 18 en este momento.
    Hace unos años dejo el secundario, no quiso estudiar mas bajo ningun concepto…. se rateaba, vagaba, mentia….en fin..
    Es muy inestable, vive en lugares distintos… un tiempo con la madre , otro con la abuela, con nosotros….mas o menos x 1 mes cada uno. Es muy dificil ponerle limites a nivel familiar (toda su adolescencia fue asi) ,,,por eso va rotando….
    Mi marido dijo, si no estudias trabaja…. Entonces se pone a vender x los colectivos, los trenes…. a veces trabaja a veces no….hace lo que quiere. Esta en la comoda….
    Mi marido le quiere dar plata igual…y yo le digo, (porque le quiere dar dinero 200 o 300 pesos X semana) por que le vas a dar esa plata , que la necesitamos nosotros a una persona que no hace nada…??? , como mensaje es deplorable. Aclaro que si el estudiara seria otra cosa, yo seria la primera en aceptar que se haga un sacrificio para ayudarle…

    A mi me parece que darle plata encima que no hace nada, no solo me parece un premio por semejante actitud, sino que no va a madurar nunca y no va a buscar un trabajo… Eso si, va a bailar, y pide, pide…
    No se si se entendio algo….pero discutimos siempre con ese tema.

    A ud que le parece Graciela….

    Responder
  5. caty
    Mar 25 2013

    Dra. Tengo dos hijos mayores de relación anterior y otro pequeño de la actual.
    El problema es con mi pareja actual y mis hijos mayores, mi pareja no me ayuda nada de nada en las tareas del hogar, los 2 trabajamos y él dice que las tareas las hagan ellos que él esta cansado de trabajar y que si lo hago yo, es por que soy tonta, yo ya no puedo más tengo mal los hombros y en breve me van a intervenir de uno y no sé que haré…lo que tengo claro es que tengo que hablar con los mayores para que me ayuden pero creo que él tambien me tiene que ayudar, creo que a tomado la decisión más facil que és culpar a mis hijos.
    que puedo hacer?? necesito que me ayude a enfocar…
    GRACIAS

    Responder
    • Caty : A tus hijos tendrás que ponerle limites y pedirle ayuda vos. Si tenés problemas para hacerlo deberías consultar un psicólogo. Quizás sientas culpa con ellos, o quieras compensarlos de alguna manera por estar con esa pareja. Fijate vos qué te pasa. Con tu marido es algo que deberías resolver. Él te está pasando factura pro esos hijos por eso creo que esto de los quehaceres va más allá de si debe o no. DEberían ver qué les pasa con la convivencia. Qué rencores está guardando. Qué cosas no dice.

      Responder
  6. javier alberto
    Dic 30 2012

    Dra.estoy en proceso de separacion hay muchas razones de pareja pero esto de la adolescencia de mi hijo varon tratando de correrme de mi rol y la madre neutra como el articulo fue tal cual lo padeci! y cosas no habladas como mi sexualidad ,soy bisexual,buenno llegamos a un punto de no retorno xq yo blanquee mi situacion con mis hijos puse palabras donde no habia ,hice terapia mas de dos años y me saco adelante!ahora ella se va con las dos chicas y el varon se keda conmigo aparentemente ,eso ess como si el hubiese ganado la pulseada x asi decirlo?
    GRACIAS X SU RESPUESTA FELIZ 2013!

    Responder
    • Es una pena que hayan establecido una pulseada. Ustedes son socios para toda la vida. Sería bueno que se dieran cuenta que ganan solo cuando el otro también gana. Que haya una rivalidad donde la ganancia de uno implica la perdida del otro tiene un costo grande para lso hijos. Ahora por ejemplo están separando a los hermanos, lo que no es ubeno para ninguno de los 5. Buen comienzo de año-

      Responder
  7. arnaldo sanchez
    Nov 17 2012

    dra. mi problema radica en que actualmente yo estoy ligado a mi pareja ella tiene dos hijos una hembra de 3 y un varon de 1.. a pesar de que no son mis hijos los adoro como mios… pero me preocupa su forma de criarlos sobre todo al varon… ella me desautoriza frente a el… lo conciente demasiado.. y tiene un empeño en ponerlo a dormir con nosotros dos toda la noche… al principio el niño dormia en su cuna.. pero ahora ella lo mal acostumbro porque cuando llora lo trae a la cama… el se calma y yo lo llevo a su cuna y ella me dice que no que lo deje con nosotros.. otras de las cosas que veo mal.. es la sobre proteccion… el nino hace algo malo y uno le dice “no” “kaka” o le quita almo de las manos ejemplo mi smartphone.. el niño se tira al suelo llora… y yo le digo a su madre dejalo llorar para que aprenda que eso esta mal… pero ella lo carga y se acuesta con el y le da su smartphone.. y lo ultimo con la hembra es totalmente distinto ella la castiga le da nalgadas, etc… todo es una preferencia por el nino y ella deberia criarlos a los dos por igual.. cuando ella hace eso yo le reclamo y ella me dice que son sus hijos y que ella los cria a su manera… que puedo hacer? AYUDEME

    Responder
    • Arnaldo: Van a tener que hablar y ponerse de acuerdo. No sé si hay un padre biológico presente, o no. Es importante aclarar los puntos. Hazle leer el artículo y negocien. Si ustedes no acuerdan cuál es tu rol, y cuáles son los límites que tú le pondrás, porque si bien el hijo es de ella, vive contigo, duerme en tu cama y obtaculiza las relaciones de pareja. Eso debes tenerlo claro y ella también.

      Responder

Compartí tus pensamientos, dejá un comentario.

(required)
(required)

Nota: Está permitido el HTML. Tu dirección de email nunca será publicada a terceros.

Suscribirse a comentarios

*